Viajero de corazón

Cada quien descansa a su manera. Algunos haciendo adobes, otros en empinadas cumbres y una gran mayoría sumergidos en ese regalo inmenso que nos da la tierra: el mar. Los hay quienes prefieren las ocho paredes de su casa o el patio trasero de la misma. Algunos optan por la televisión y muchos por la vida bajo las estrellas huéspedes de casas de campaña o de hostales como nueva forma de hotelería.

La decisión supongo, depende para muchos de la cartera y su contenido. Viajar cada vez es más fácil o más popular pero a la vez también presenta complicaciones que antes no experimentábamos.

Aún así, con las filas y las esperas en aeropuertos o casetas de peaje, la gente tiene o tenemos, esa necesidad de movilizarnos, sacudirnos la rutina ya sea del rol de ama de casa, empleado, obrero, funcionario, ejecutivo o empresario. Son pocos los que evitan viajar aunque sea en un perímetro local o estrecho.

Disfrutamos de pueblos mágicos o desconocidos, de aquellos que están protegidos por la UNESCO o los que aún no caen en esa trampa turística en donde termina todo luciendo casi-casi igual pues México es un tesoro geográfico. Tenemos de todo y para todos los gustos y aunque cada vez somos más, aún podemos encontrar rincones que las multitudes no han descubierto y que no se registran en las guías de promotores, libres del wi fi.

Por tanto, vacacionar, tomar un fin de semana o una mañana de domingo para recorrer por carretera otros parajes, es un alimento para los cinco sentidos, ya que desconectarse de los muros de la rutina diaria refresca las ideas y las emociones.

Salir de casa y de la ciudad es muchas veces cuestión de prescripción médica: nos nivela la presión, nos ayuda en la digestión y permite que nuestras articulaciones se llenen de energía. Y para los viajeros de corazón no hay destino imposible, tarifa inalcanzable o paraje complicado. Ellos llegan porque llegan.

Así que ahora que inicia el año, empecemos a ver el calendario, el clima, los días de descanso y las vacaciones de los niños. Disfrutemos este mundo que tenemos a la mano. Este país en el que a pesar de todo aún podemos transitar con libertad.