Rentar o comprar maquinaria cambia según el proyecto. Conoce los factores que ayudan a tomar una decisión adecuada para cada pyme.
De acuerdo con los resultados definitivos de los Censos Económicos 2024 del INEGI, en 2023 las microempresas representaron el 95.4 % de las unidades económicas del sector privado y las empresas paraestatales. Las pymes concentraron 4.5 % y las unidades grandes, 0.2 %.
Para las pymes del sector industrial, crecer implica administrar con cuidado los recursos que sostienen la operación. La adquisición de maquinaria puede representar una inversión fuerte y competir por capital con necesidades como nómina, materiales, mantenimiento o expansión. Por ello, antes de adquirir equipo, las empresas deben evaluar cuánto se utilizará, cuáles serán los costos de mantenerlo y qué impacto tendrá la inversión en su liquidez. También pueden considerar alternativas que les permitan acceder a la maquinaria necesaria sin asumir todos los costos de tener un activo propio.
¿Por qué muchas pymes rechazan o pierden proyectos?
Una empresa puede tener clientes, experiencia y nuevos proyectos disponibles, pero su capacidad de trabajo está limitada por el equipo con el que cuenta. Cuando un contrato requiere maquinaria que no forma parte de su inventario, la empresa necesita encontrar formas de cubrir esa necesidad para ejecutar el proyecto.
No contar con el equipo necesario. Una pyme de servicios industriales puede recibir un contrato que requiere plataformas de mayor alcance, generadores de mayor capacidad o maquinaria con características que no tiene disponible. Cuando el equipo propio no cumple con los requerimientos del proyecto, la empresa puede verse limitada para aceptar trabajos que superan su capacidad operativa.
Comprar maquinaria para un solo proyecto. Adquirir equipo requiere destinar capital que también debe utilizarse para nómina, materiales, mantenimiento o nuevos contratos. Además, la maquinaria genera gastos de almacenamiento y otros costos asociados a su propiedad. Si el proyecto que motivó la compra no vuelve a presentarse con frecuencia, el equipo puede quedar con poco uso mientras continúa generando costos y pierde valor con el tiempo.
Perder proyectos por falta de equipo. Rechazar un proyecto porque no se cuenta con la maquinaria necesaria significa dejar de percibir los ingresos del contrato y abre la posibilidad de que el cliente recurra a otro proveedor. En el caso de clientes corporativos, una oportunidad perdida también puede reducir las posibilidades de participar en proyectos posteriores con ese mismo cliente.
Por ello, ampliar la capacidad operativa requiere encontrar alternativas que permitan atender nuevos proyectos sin comprometer los recursos necesarios para mantener la operación.
Estrategias de escalamiento ligero
Existen modelos de operación que permiten a una pyme ampliar su capacidad sin comprometer una cantidad excesiva de capital. Cada alternativa responde a distintas necesidades y ofrece diferentes formas de acceder a equipo especializado.
Renta de equipo por proyecto. La pyme renta el equipo que requiere para un proyecto específico (plataformas de elevación para un contrato de mantenimiento industrial, generadores para un montaje temporal o compresores para una obra civil) y lo devuelve al terminar. El costo de la renta se integra al presupuesto del proyecto.
En materia contable, primero debe evaluarse si el contrato contiene un arrendamiento conforme a la NIF D-5. Como regla general, el arrendatario reconoce un activo por derecho de uso y un pasivo por arrendamiento. No obstante, puede elegir reconocer como gasto los pagos de ciertos arrendamientos de corto plazo o de activos subyacentes de bajo valor. El tratamiento específico depende de las condiciones del contrato y debe validarse con el área contable.
Alianzas con proveedores de equipo. Algunas pymes establecen relaciones de largo plazo con proveedores que les ofrecen disponibilidad prioritaria, condiciones comerciales preferenciales y soporte técnico dedicado. Este modelo es útil cuando existe una demanda recurrente, pero variable.
Subcontratación parcial de operaciones intensivas en equipo. La empresa puede delegar la etapa que requiere maquinaria especializada a un contratista que ya cuenta con los equipos necesarios, por ejemplo, trabajos en altura o generación eléctrica temporal. Así, los recursos propios se concentran en las etapas donde la empresa aporta mayor valor.
Estos modelos no son excluyentes. Una pyme puede rentar equipo para un proyecto, subcontratar una etapa especializada en otro y establecer una alianza con un proveedor para una línea de trabajo recurrente. Para necesidades puntuales, la renta de equipo ligero con Hemoeco permite incorporar maquinaria durante el periodo contratado, sin incorporar activos permanentes a la operación.
comprar maquinaria nueva en Hemoeco puede evaluarse como una alternativa para integrar el equipo de forma permanente.Pymes que amplían su capacidad con equipo rentado: 3 escenarios hipotéticos
Los siguientes escenarios muestran cómo una pyme puede incorporar maquinaria específica para atender proyectos que requieren capacidades adicionales a las de su operación habitual.
Caso 1: Mantenimiento de planta para un cliente corporativo. Una pyme de servicios industriales recibe un contrato de mantenimiento preventivo en una planta de manufactura, con trabajos en techos y ductos ubicados entre 12 y 15 metros de altura. Para realizar estas actividades, renta plataformas articuladas durante el periodo del proyecto. El costo de la maquinaria se considera dentro del presupuesto del servicio.
Caso 2: Obra civil con equipo documentado. Un contratista mediano participa en la licitación de una obra cuyo desarrollador solicita que los equipos utilizados cuenten con mantenimiento documentado. La empresa requiere generadores que cumplan con esta condición y los renta a un proveedor que entrega la bitácora de mantenimiento vigente. Así, puede presentar el equipo requerido como parte de la propuesta y utilizarlo durante la ejecución de la obra.
Caso 3: Montaje temporal para un evento industrial. Una empresa de montajes recibe un proyecto de tres días para suministrar iluminación y energía en un evento corporativo. La empresa renta generadores y torres de iluminación por el periodo del evento y los incorpora al presupuesto del proyecto. Al terminar, devuelve la maquinaria y continúa con sus actividades habituales sin incorporar estos equipos a su operación permanente.
El rol del proveedor como aliado estratégico
Para una pyme, un proveedor de equipo puede facilitar la atención de proyectos con necesidades de maquinaria variables. Para evaluar su capacidad de respuesta, conviene tomar en cuenta estos aspectos:
Inventario disponible. Contar con equipo propio y una variedad de plataformas, generadores, compresores y torres de iluminación permite cubrir distintos requerimientos. El proveedor debe tener la capacidad de asignar el tipo, capacidad y cantidad de maquinaria que necesita cada proyecto.
Flexibilidad de plazos. Los proyectos pueden requerir equipo durante días, semanas o meses. Un proveedor flexible puede ajustar los periodos de renta a la duración real de cada trabajo y establecer condiciones claras para extender o devolver el equipo.
Soporte técnico. El mantenimiento preventivo y correctivo, así como la atención ante fallas, ayudan a evitar interrupciones durante el proyecto. Un proveedor con protocolos de servicio definidos y tiempos de respuesta claros puede atender estas situaciones de manera oportuna.
Cobertura geográfica. Cuando los proyectos se realizan en distintas zonas, contar con sucursales y capacidad logística facilita el traslado del equipo, el mantenimiento y la atención técnica en cada ubicación.
Ampliar la capacidad sin cargar con activos innecesarios
Para una pyme industrial, crecer implica atender nuevos proyectos sin comprometer su operación actual. La decisión entre rentar o comprar equipo debe responder al uso que tendrá y a la capacidad de inversión de la empresa.
La decisión debe basarse en el costo total, la utilización esperada, la disponibilidad y el efecto financiero, contable y fiscal de cada opción. Al final, la mejor configuración es la que permite a la pyme aceptar más proyectos sin convertir cada contrato en una apuesta financiera.