¿De qué parte de la res se obtiene el rib eye?
Su nombre proviene del inglés rib que significa costilla y eye que se traduce como ojo, por lo que en español es ojo de costilla, que hace referencia tanto a la zona de la res de donde se obtiene como a la forma redondeada del músculo central que distingue a este corte.
Al provenir de esta parte del animal, el rib eye desarrolla un característico marmoleo, es decir, pequeñas franjas de grasa infiltrada que le dan una textura suave, jugosidad y un sabor más intenso que otros cortes de res.
Además, se vende sin hueso y se limpia retirando el exceso de grasa y nervio para conservar la parte más magra posible de la pieza.
En México suele conocerse solo como rib eye, pero algunas carnicerías también lo venden bajo los nombres de ojo de costilla u ojo del lomo.
En otros países de Latinoamérica, como Argentina y Uruguay, es más conocido como ojo de bife, mientras que en Estados Unidos se comercializa como Ribeye Steak.
¿Cuál es la mejor forma de cocinar el rib eye?
Si ya compraste el rib eye, el siguiente paso es cocinarlo correctamente para aprovechar el corte al máximo; con esta sencilla receta conseguirás un resultado digno de un parrillero profesional.
Ingredientes:
1 corte de rib eye
2 cucharadas de aceite
Sal y pimienta al gusto
Procedimiento:
Unta con una brocha o con las manos una ligera capa de aceite por ambos lados del rib eye.
Calienta la parrilla, una plancha o un sartén de hierro fundido a fuego alto hasta que esté bien caliente.
Coloca el corte sobre la superficie y cocina entre 3 y 5 minutos por cada lado para obtener un término medio.
Si cuentas con un termómetro de cocina, retira la carne cuando alcance una temperatura interna de 54 a 57 °C.
Para un término más cocido, aumenta entre 1 y 2 minutos el tiempo de cocción por cada lado, según tu gusto.
Una vez listo, deja reposar el rib eye de 5 a 10 minutos antes de cortarlo y servirlo. No te saltes este paso, sino la carne quedará dura.
Este fin de semana arma tu carnita asada con la tranquilidad de que este corte difícilmente se secará si lo cocinas correctamente; además, si estás cuidando el consumo de sal o simplemente no te gusta sazonar la carne, el rib eye aporta un gran sabor por sí solo.