Delincuentes ejecutaron a un lavacarros en calles del Centro Histórico, le dispararon a quemarropa para enseguida darse a la fuga con rumbo desconocido y hasta ahora no han sido localizados.
El hecho tuvo lugar cerca de las diez de la noche del sábado, cuando el lavacarros se encontraba trabajando en la calle de Simón Bolívar, entre Álvaro Obregón y Mariano Arista.
En determinado momento llegaron dos sujetos armados, quienes se dirigieron al hoy occiso y le dispararon en al menos cinco ocasiones para enseguida fugarse ante el temor de los testigos, quienes al escuchar los disparos corrieron a refugiarse.
El infortunado lavacarros, de unos 35 años de edad, quedó tirado sobre la banqueta frente al número 230 de la calle Simón Bolívar, se llamó a los cuerpos de emergencia pero cuando los paramédicos arribaron ya había perdido la vida víctima de los impactos de bala recibidos.
Oficiales de la Guardia Municipal de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de la Capital, acudieron como primeros respondientes ante el reporte por detonaciones de arma de fuego en las calles de la zona centro, donde finalmente fue localizado el cuerpo del lavacarros ya sin vida y con cinco impactos de bala.
La zona fue acordonada para la preservación de indicios, en tanto se esperó la llegada de personal de servicios periciales de la Fiscalía General del Estado, quienes llevaron a cabo las diligencias correspondientes e iniciarán las investigaciones para el esclarecimiento de los hechos. El cuerpo del infortunado lavacarros fue enviado al Servicio Médico Legista para que se le practicara la autopsia de ley y entregarlo a los familiares, mientras que la Fiscalía General del Estado inició las investigaciones para dar con el paradero de los autores del homicidio y proceder en su contra.
Cabe señalar que en las calles donde se registró el homicidio y donde se ubican diversos antros, suelen ubicarse las noches de fines de semana grupos de lavacarros que prácticamente se adueñan de las arterias y cobran de forma ilegal una cuota “voluntaria” de 50 pesos a los conductores que pretendan estacionarse.
Se instalan a partir de las nueve o diez de la noche para estar presentes cuando llega la mayoría de los clientes a antros y tienen la necesidad de estacionarse en esas calles; ante el temor de que sus unidades sean dañadas, los automovilistas optan por darles lo que piden y así evitarse disgustos.