Un hombre fue asesinado de un tiro en la cabeza cuando participó en una riña colectiva en el Barrio de Tlaxcala, sus contrincantes lo balearon y fue trasladado a una clínica del Seguro Social pero perdió la vida poco después de su ingreso.
Mediante videos que circulan en redes sociales, familiares de la víctima acusan a policías municipales que llegaron el lugar de no querer intervenir para la captura del presunto responsable, a pesar de que el hecho acababa de ocurrir y ellos lo tenían plenamente identificado con nombre y domicilio.
El ahora occiso fue identificado como José Carlos Villalobos Gallegos de 36 años de edad, con domicilio en la privada Pedro Montoya del Barrio de Santiago, en la zona donde ocurrió la riña.
Según los hechos, alrededor de las ocho de la noche del viernes, se registró una riña entre varios sujetos en la Avenida de la Paz y calle Moctezuma, en el Barrio de Santiago, en donde participaron varios sujetos que se arrojaron todo tipo de objetos.
Algunas mujeres intervienen tratando de calmar los ánimos pero, sin embargo, en determinado momento uno de los participantes dispara contra su rival y éste cae al piso con una lesión en la cabeza y todos se dispersan.
Los familiares del lesionado José Carlos, al percatarse de ello lo trasladaron a la clínica Uno del Seguro Social, a donde ingresó al área de Urgencias, los médicos intentaron salvarle la vida pero finalmente murió a causa de la herida en la cabeza.
Al nosocomio acudió personal de la Fiscalía General del Estado para tomar conocimiento del homicidio e iniciar las investigaciones respectivas, se recaudan entrevistas de posibles testigos para obtener pistas de los responsables.
El cuerpo del ahora occiso fue trasladado al Servicio Médico Legista en donde se le practicaría la autopsia de ley para establecer la causa de la muerte y entregarlo a los familiares una vez que lo reclamaran.
Luego de la riña, mediante videos los familiares del ahora occiso señalaron que al sitio llegaron elementos de la Policía Municipal, a quienes les pedían que los acompañaran a detener a los supuestos agresores directos, identificaban a dos de ellos y aseguraban saber en dónde vivían.
Indicaron que los agentes municipales se negaron a intervenir y solamente les recomendaran que acudieran a presentar la denuncia ante el Ministerio Público pero ni siquiera intentaron la detención de los señalados.