Este lunes, familias de cuatro elementos de la Guardia Civil Estatal caídos en cumplimiento de su deber, recibieron las llaves de sus viviendas donadas por el gobierno estatal como parte de la reparación del daño por la pérdida de quienes aportaban el sustento.
Las donaciones a los familiares corresponden a los agentes que murieron en ataques de la delincuencia organizada, los primeros cuatro suscitados en el transcurso de este año.
En lo que va de este año han sido siete elementos policiales los que han caído en combates contra grupos delictivos y las viviendas asignadas forman parte de la indemnización, además de un seguro de vida.
En el acto de entrega de llaves el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Estado, Jesús Juárez Hernández, reiteró el compromiso de honrar con acciones el legado de quienes sirvieron a San Luis Potosí, manteniendo acompañamiento permanente a sus familias.
Las llaves de las viviendas fueron entregadas a los seres queridos de Alejandro Niño González y Miguel Ángel San Juan Aguilar, fallecidos el 23 de marzo en el municipio de Villa Juárez cuando fueron atacados por delincuentes a bordo de su patrulla.
Los otros son Raúl Eduardo Ortega Gallegos, abatido el 23 de abril durante una emboscada en el municipio de Tamazunchale y José Mercedes Fuentes Quesada, ultimado el 22 de junio en un ataque armado en el municipio de San Ciro de Acosta.
Jesús Juárez Hernández, destacó que el apoyo de las viviendas representa un reconocimiento al compromiso, la lealtad y el sacrificio de quienes sirvieron a la sociedad potosina, al tiempo de refrendar que sus familias seguirán contando con todo el respaldo institucional.