Un total de 55 migrantes fueron rescatados en distintas acciones, a 22 se les detectó en el retén militar de la carretera a Matehuala mientras que 33 estaban hacinados en una vivienda de Ciudad Valles.
La noche del sábado, militares y elementos del Instituto Nacional de Migración consiguieron el rescate humanitario de 22 migrantes en el entronque de Villa de Arista. Los viajeros circulaban por diversas carreteras en el trayecto de la noche a bordo de autobuses de líneas comerciales.
Aproximadamente a las 23:55 horas, en el puesto militar de Villa de Arista, los soldados realizaron una revisión a dos autobuses, logrando el rescate de seis personas; asimismo, dos adultos más que se encontraban transitando a pie, solicitaron ser rescatados voluntariamente.
Durante una segunda revisión, aproximadamente a las 03:45 horas de la madrugada de este domingo, a bordo de un autobús de una línea comercial, rescataron a catorce personas, ocho son menores.
Los migrantes asegurados fueron trasladados a la estación migratoria de San Luis Potosí, para resolver su situación jurídica, en todo momento se les respetaron sus derechos humanos, brindándoles ayuda humanitaria y lo necesario para recibir asistencia consular.
En Ciudad Valles también fueron localizados 33 indocumentados que estaban encerrados en una casa de la colonia Vergel; la noche del sábado un hombre pidió ayuda, pero dio referencias insuficientes para encontrarlos, y la tarde de este domingo personal del Ejército Mexicano los encontró, con el apoyo de agentes de Fuerza Metropolitana Estatal.
La noche del sábado, las autoridades recibieron información de que migrantes se encontraban encerrados en un domicilio, un hombre que dijo ser de origen guatemalteco, dio a conocer que él y más personas, entre ellas mujeres y niños, estaban encerrados en la segunda planta de una vivienda.
Las condiciones de hacinamiento, el calor, la falta de agua y de alimentos, obligaría a unos cuantos a abandonar el sueño americano, pues después de recorrer casi la mitad del territorio mexicano ya estaban sufriendo demasiado al permanecer ocho días en esa casa.
Los soldados realizaron un dispositivo de búsqueda, y fue hasta la mañana del domingo cuando ubicaron el inmueble, en la calle Mariano Arista de la colonia Vergel, pues el migrante volvió a comunicarse al 911 y dijo que acababa de pasar una patrulla cerca de la casa, dato que les sirvió para ubicarlos.
Dentro de la casa había hombres, mujeres y niños de distintas nacionalidades, de Guatemala y Honduras, en total 17 adultos y 15 menores de edad.
No podían sacarlos porque el portón principal estaba cerrado, así que solicitaron una orden de cateo a un juez, y mientras obtenían ese mandato judicial, consiguieron bebidas y comida para proveerles.
Cabe mencionar que ya también se había dado aviso al Instituto Nacional de Migración quienes llegaron para hacerse cargo y realizar los trámites de repatriación. En el lapso de la solicitud de cateo, varios aprovecharon para huir a pesar de la vigilancia, y al final solo quedaron 21 personas, los que escaparon intentarían continuar con su camino.