Los agentes de la Guardia Civil Estatal caídos en cumplimiento de su deber durante el motín de La Pila del pasado jueves, fueron objeto de un homenaje póstumo realizado en la explanada del Edificio de Seguridad, en donde se resaltó su valentía y servicio a la sociedad.
En presencia de sus familiares, amigos y compañeros de la corporación, los agentes caídos Andrés González Sánchez y Jesús Francisco Hernández Saavedra, recibieron guardias de honor por parte de los altos mandos de la Guardia Civil Estatal y representantes del Gobierno del Estado.
El Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Estado, Guzmar Ángel González Castillo, señaló que el mejor orgullo que puede tener un compañero de armas es morir en el campo de batalla, como lo hicieron los policías en servicio a la sociedad.
“Los oficiales caídos fueron la prueba fehaciente que los héroes con uniforme existen; dejan un gran legado y enseñanza a las futuras generaciones. Hay valientes que siempre serán recordados como ustedes”, indicó.
Andrés González estaba a un año de su jubilación de la corporación y en contraste Jesús Francisco Hernández tenía apenas dos años de haber ingresado a las filas.
Ambos perdieron la vida durante el amotinamiento de reos en el penal de La Pila el jueves pasado, durante una protesta por el traslado de 51 internos a otros penales del Estado, lo que generó la violencia con el saldo de los dos policías y un preso muertos.