Más de 600 elementos policiales, entre municipales y estatales, implementaron un operativo de vigilancia en la ruta de la 73 edición de la Procesión del Silencio, en calles del Centro Histórico, con la finalidad de proteger y salvaguardar a los asistentes de este tradicional recorrido, considerado uno de los más importantes del mundo.
La Policía Municipal de la Capital destinó a casi 500 oficiales de todas las direcciones, los cuales realizaron acciones de prevención y vigilancia en el primer cuadro de la ciudad.
Desde las 15:00 horas, agentes de Policía Vial se desplegaron en la zona centro e implementaron los cierres vehiculares en las calles que recorrerieron las cofradías, e indicaron las rutas alternas a automovilistas.
En tanto, la Dirección General de Guardia Municipal desplegó a su personal operativo en la ruta de la Procesión del Silencio, desde Villerías, Universidad, Vallejo, Galeana, Independencia, Venustiano Carranza, Aldama, Madero, jardín Hidalgo y Manuel José Othón, para atender cualquier eventualidad.
El despliegue operativo contempló, también, la participación de personal de Tecnologías con el monitoreo del sistema de video vigilancia del C4 Municipal y la presencia de las Centinelas, así como paramédicos del agrupamiento Tritón y de Protección Civil Municipal, desplegados en puntos estratégicos para una rápida respuesta operativa.
Respecto a la Guardia Civil Estatal, a partir de las 17:00 horas se desplegaron más de 140 elementos distribuidos estratégicamente en el primer cuadro de la ciudad y zonas aledañas, para también realizar labores de prevención, proximidad social y atención ciudadana. Su presencia permitió reforzar la vigilancia y atender de manera oportuna cualquier eventualidad.
La unión de las dos corporaciones tuvo como finalidad vigilar el orden público y salvaguardar a los asistentes a la Procesión, lo que se logró al obtener un saldo blanco en este festejo religioso, el segundo más importantes de su tipo a nivel mundial y que en nuestra capital se realiza cada Viernes Santo.