Durante 2018, en San Luis Potosí se cometieron 58 homicidios de mujeres, cuya cifra es la más alta que se registra en los últimos 29 años, es decir, de 1990 a 2018, revelaron datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En la conmemoración del “Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”, el próximo 25 de noviembre, advirtió que los momentos de mayor violencia homicida contra potosinas se ubican de 2010 a 2013 y de 2016 a 2018.
A su vez, en 2017, la Fiscalía General del Estado (FGE) inició 19 carpeta de investigación por el delito de feminicidio, sin embargo, también reportó que 49 mujeres fallecieron por agresiones intencionales, según el certificado de defunción de la víctima.
Indicó que del total de defunciones por homicidio de mujeres ocurridas el año pasado, el 43.3% corresponde a mujeres menores de 30 años.
Describió que en el estado 69 de cada 100 asesinatos registrados en 2018 contra los hombres, fueron perpetrados con arma de fuego, mientras que entre las mujeres la proporción fue de 50 de cada 100.
En contraste, 40 de cada 100 mujeres víctimas fueron estranguladas, ahorcadas o sofocadas, ahogadas, quemadas o agredidas con algún objeto punzocortante, proporción mayor que entre los hombres, establecida en 24 de cada 100.
De un millón de mujeres de 15 años y más que habitan en San Luis Potosí, 587 mil, equivalente a 56.7% han enfrentado violencia de cualquier tipo y de cualquier agresor, alguna vez en su vida, precisó la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) del Inegi.
Detalló que, entre octubre de 2015 y octubre de 2016, el 18.8% fueron sometidas a algún tipo de intimidación, hostigamiento, acoso o abuso sexual, que van desde señalamientos obscenos, seguirlas en la calle para intimidarlas sexualmente, propuestas de índole sexual o bien, que directamente las hayan manoseado sin su consentimiento o que las hayan violado.
Asimismo, alertó que la emocional es el tipo de violencia que más sufrieron las potosinas alguna vez en su vida.
Las ciudadanas más expuestas a la violencia de la pareja o de cualquier otro agresor son las mujeres jóvenes y de edades medias entre 18 y 39 años, sobre todo de 30 a 34 años.
Informó que la mitad de las jóvenes entre 18 y 29 años, han sido agredidas sexualmente. Asimismo, las de 15 a 17 años presentan niveles “muy altos” de violencia emocional y sexual, quienes a su corta edad ya han sido víctimas de abusos de diversa índole.
Recalcó que, en el ámbito comunitario, la violencia que es ejercida en un espacio público o privado, la comete un conocido, amigo, vecino, policía, militar, ministro de culto, conductor de transporte público u otro desconocido.
“Las mujeres que se casan o unen a edades tempranas, tienen un impacto en sus vidas y en la dinámica de las relaciones con sus parejas. Por un lado, (…) constituye un obstáculo para su autonomía, pero (…) repercute en la falta de oportunidades y opciones que tienen las mujeres (…), así como la persistencia de los patrones de género, que continúan confinando a las mujeres a la ‘casa’ para desempeñar los papeles de esposa-madre-cuidadora”, remarcó.