Abre Sheinbaum la puerta al fracking en la Huasteca

Claudia Sheinbaum abrió por primera vez la posibilidad de discutir el aprovechamiento de gas no convencional en regiones como la Huasteca potosina y la Cuenca Tampico-Misantla, lo que representa, según el Observatorio Indígena Mesoamericano, un giro en el discurso oficial que había sostenido un rechazo al fracking.

Juan Felipe Cisneros Jiménez, integrante del Observatorio Indígena Mesoamericano, señaló que el posicionamiento presidencial ha transitado de un “no rotundo” a la exploración y explotación de gas, aunque de manera paulatina y, a su juicio, con cautela frente a la oposición de pueblos tének y náhuatl que han reiterado su negativa a otorgar consentimiento para este tipo de proyectos en la región.

Recordó que dentro de los llamados “100 compromisos” se estableció que no se utilizaría el fracking para la extracción de hidrocarburos, lo que dio tranquilidad parcial a comunidades indígenas de la Huasteca potosina y veracruzana, donde históricamente ha existido resistencia por los riesgos al agua, al medio ambiente y a la biodiversidad.

Sobre el nuevo planteamiento presidencial, que pone “a discusión” el uso de gas no convencional y plantea evaluar tecnologías alternativas con reciclaje total de agua y fluidos no contaminantes, Cisneros Jiménez consideró que existe una incongruencia técnica. Explicó que la fracturación hidráulica implica, por definición, la inyección de fluidos a alta presión para romper la roca, por lo que cambiar el nombre del procedimiento no elimina los impactos estructurales asociados, como la sismicidad inducida o la liberación de metano.