Comienzan a aparecer módulos despachadores de tarjetas de prepago y su recarga para el uso exclusivo de la Red Metro.
El primer módulo instalado se ubica en el centro comercial Sendero y funcionará de manera similar a lo que ya opera en la Ciudad de México con el Metrobús.
El módulo está equipado con un sistema de recarga de saldo que permite a los usuarios ingresar a través de una puerta con pasarela hasta el área de recarga y posteriormente, introducir monedas o billetes en el aparato, para adquirir cualquiera de dos opciones, ya sea una tarjeta virgen o en su caso el depósito de saldo para el uso del sistema de transporte en carriles confinados.
Se trata de un módulo techado que se extiende entre 8 metros de largo por 2 y medio metros de ancho.
Es un espacio planeado de manera similar a los módulos de acero inoxidable de la Ciudad de México. En el caso de San Luis Potosí, los andenes de espera de vehículos y recarga de saldo permiten a los usuarios ingresar al autobús por una puerta especial que nada más se utiliza para el abordaje y el descenso.
El diseño de los módulos de andenes es diferente, puesto que en la Ciudad de México es una estructura de acero recubierta con vidrio y piso de concreto, además de espacios para que los pasajeros permanezcan sentados mientras llega su autobús.