Abundan daños en adoquín de la Calzada de Gpe.

En varios tramos hasta desaparecieron algunas de las piezas de cantera

La Calzada de Guadalupe, empedrada hace ya casi 100 años con piezas de cantera que en su momento significaron lo más moderno en recubrimientos urbanos, hoy sufre de un desgaste que hace necesaria su constante supervisión para resolver desperfectos y evitar daños a vehículos automotores.

El problema más frecuente es el desprendimiento de adoquines debido a la presión del tráfico, las irregularidades del terreno, la acumulación de humedad en el subsuelo y al parecer, también el daño premeditado de vándalos.

En un recorrido por ambos lados de la Calzada, se contaron este jueves seis desprendimientos de importancia, algunos de los cuales, al estar bajo la sombra de los árboles, son poco visibles para las y los conductores que pasan cerca de ellos.

Algunas de las piezas faltantes, yacen en los jardines contiguos, mientras que otras simplemente desaparecieron o fueron quebradas por el paso de vehículos más pesados, como los camiones urbanos o las unidades de reparto de mercancías.