Abundan plazas con barandales de cristal

No ofrecen seguridad en sitios donde puede haber aglomeraciones

En diversas plazas comerciales de la capital potosina persiste la instalación de barandales de cristal que pueden ser de alto riesgo para la población, como ocurrió en el centro nocturno Rich, de la Plaza Alttus, el pasado viernes 7 de junio.

Ese tipo de barandales ofrecen elegancia y una imagen “moderna” en los edificios que albergan locales comerciales, pero lo que no ofrecen es una mayor seguridad y contención a sus usuarios en caso de aglomeraciones y situaciones de caos.

La instalación de esas barreras de cristal se realiza tanto al exterior como al interior de los inmuebles comerciales y, por desgracia, se usan indistintamente tanto en plantas bajas como en niveles que superan un segundo o tercer piso.

En ocasiones, el marco que soporta estos cristales es endeble y es fácil de mover o “zarandear”, incluso por las manos de un infante.

Luego de lo sucedido en la plaza donde operaba el antro Rich, autoridades de Protección Civil, tanto del estado como municipales, deberían replantearse la conveniencia de autorizar el uso de barandales de cristal en los proyectos de plazas comerciales o lugares que proyecten atraer a numerosos consumidores.

De paso, conviene revisar en qué plazas que actualmente operan, sería posible reforzar o de plano cambiar el uso del cristal en barandales que, se supone, deben ofrecer total seguridad a las personas.