Con la separación voluntaria del cargo de presidente por parte de Mónica Torres Palacios, el Comité de Participación Ciudadana (CPC) del Sistema Estatal Anticorrupción quedó acéfalo a partir de esta mañana y a la espera de una definición por parte de autoridades estatales.
La ahora expresidente explicó que ella debió desempeñar el cargo en ausencia de la presidente original y la posterior renuncia de la suplente, pero que dicho encargo era solamente por un periodo de 90 días de acuerdo a la normativa que rige al organismo.
Expresó su decisión de regresar a su nombramiento de consejera supernumeraria para no incurrir en ilegalidad, aunque adelantó que "en el momento en que se me haga un llamamiento formal para asumir como presidente, estaré dispuesta a cumplir la encomienda".
La funcionaria ciudadana también entregó un análisis FODA (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) sobre el estado actual que guarda en ente anticorrupción.