La acumulación de aguas residuales en el Río Españita y sus alrededores genera inconformidad entre habitantes de la zona sur de la capital e incluso a un costado de la Unidad Administrativa Municipal (UAM) y quienes señalan que el problema persiste desde hace años sin una intervención efectiva de las autoridades.
Impacto en la comunidad
De acuerdo con reportes ciudadanos el parque lineal presenta encharcamientos de agua contaminada que emite olores fétidos mientras que las canchas de este espacio se encuentran en total abandono, situación que también se extiende a las laterales de la avenida Salvador Nava Martínez, así como al cruce con el propio río.
El espacio, que originalmente fue diseñado para el desagüe de agua pluvial, funciona actualmente como descarga de aguas residuales, presuntamente derivado de fallas en la infraestructura hidráulica.
Infraestructura hidráulica y descarga contaminada
La zona más afectada se ubica en el extremo opuesto a la Unidad Administrativa, donde el parque conecta con la vialidad, aunque el problema se percibe a lo largo de todo el tramo.
Habitantes del sector advierten que la pestilencia es constante, especialmente durante el día, cuando las altas temperaturas intensifican los olores, los cuales incluso alcanzan al estacionamiento de las oficinas municipales.
Debajo del puente vehicular de Salvador Nava, el flujo de agua contaminada es visible y continuo. Este escurrimiento desemboca en un colector pluvial que atraviesa el parque lineal, pero que actualmente se encuentra mezclado con descargas residuales cuyo origen no ha sido identificado.
El sistema hidráulico de la zona se alimenta tanto del Río Españita como de escurrimientos provenientes de otros puntos de la ciudad, como el Canalón, el parque Tangamanga y la Garita de Jalisco, además de aportaciones de la cuenca de la Cañada del Lobo. Sin embargo, la presencia de aguas negras ha alterado completamente su funcionamiento.