Adaptan terrazas en casonas porfirianas

Podrían ser un riesgo pues se trata de construcciones de una gran antigüedad

En las cercanías del jardín de Tequisquiapan, empresarios construyen terrazas para sus negocios a pesar de que, en teoría, la delegación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ya no otorga permisos para este tipo de ampliaciones, al menos en la zona protegida del Centro Histórico de la capital potosina.

La negativa obedece a que algunas terrazas se instalan en las azoteas de inmuebles con 100 años o más de antigüedad, cuya estructura arquitectónica no fue creada para soportar más peso, lo que podría ser un riesgo para las personas que asisten a lugares así.

Las terrazas del barrio de Tequisquiapan, ya en proceso, quedan aparentemente fuera de las estrictas regulaciones que aplican al Centro Histórico, pero lo cierto es que algunas se ubican en casonas que datan de la época porfiriana, cuando la avenida Venustiano Carranza, en ese entonces avenida Centenario, era más bien un paseo de residencias de descanso.

Cerca del citado jardín, en el número 933 de la calle de Mariano Arista, se ubican las oficinas del Centro INAH, por lo que a sus inspectores no les llevaría mucho tiempo acudir a los inmuebles con terrazas en proceso, a revisar que todos los permisos estén en orden.

En opinión de algunas personas, la avenida Venustiano Carranza debió ser incluida hace años como parte del sector protegido del Centro Histórico debido a sus construcciones centenarias, hoy ya desaparecidas, en su mayoría, y por estar íntimamente ligada al desarrollo de la ciudad hacia el poniente.