La libertad artística o arte urbano tiene sus límites, es decir, debe pensarse bien. “Uno dice: ‘si limitas la libertad artística la censuras de alguna manera ¿No?’”, opinó Frédéric Vacheron, representante de la oficina de la Unesco en México.
Argumentó que al establecer el concepto de patrimonio no se habla de un bien particular, sino de un inmueble común. “Nadie se puede apropiar de un bien patrimonial o un bien común”.
Para el entrevistado de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés), quien decide intervenir una superficie patrimonial debería pensar si su acción está dentro del marco legal. “No hay una respuesta única”.
Después de acudir a un evento en el Colegio de San Luis (Colsan), expuso que la libertad o arte urbano debe de dialogar cuando cambia el entorno, “y en el entorno existe también el elemento patrimonial”, es decir, la libertad artística tiene sus límites.
Reiteró que una persona responsable, al momento de pretender plasmar algo en un patrimonio, debería contemplar “esa pared no es mía, es de todos. Tengo derecho a intervenir sin tener un consejo de un experto, sin tener el apoyo de alguien que conoce la conservación de