La delegación del Instituto Nacional Electoral (INE) en San Luis Potosí cambiará de titular a partir del 1 de marzo, como parte de una reconfiguración interna del organismo a nivel nacional.
Pablo Sergio Aispuro Cárdenas dejará la Vocalía Ejecutiva local para asumir el mismo cargo en el estado de Baja California, en un movimiento aprobado por la Junta General Ejecutiva del Instituto.
El relevo se enmarca en un paquete de 17 cambios de adscripción que impactan a delegaciones del INE en entidades como Jalisco, Estado de México, Guerrero, Puebla, Querétaro, Quintana Roo y Tamaulipas, entre otras.
En San Luis Potosí, la conducción del órgano electoral quedará a cargo de Liliana Díaz de León Zapata, quien llegará procedente de Baja California.
Aispuro Cárdenas asumió la Vocalía Ejecutiva en San Luis Potosí en febrero de 2019, tras sustituir a Ana Lilia Pérez Rodríguez, lo que significó su regreso al cargo luego de tres años fuera de la entidad. En meses recientes, el funcionario había señalado que el INE se encamina hacia una transformación institucional prevista para 2026, escenario que anticipa nuevos retos operativos y presupuestales para el organismo.
Durante su gestión, en 2025 coordinó el Proceso Electoral Extraordinario para la elección de cargos del Poder Judicial de la Federación en San Luis Potosí. Asimismo, encabezó la organización del Proceso Electoral Concurrente 2023-2024, que incluyó las elecciones federales de Presidencia de la República, Senado y Cámara de Diputados, así como los comicios locales. Entre 2022 y 2023, también lideró la defensa institucional del INE frente al denominado "Plan B", mediante un proyecto jurídico orientado a proteger la estructura operativa del instituto ante reformas que buscaban reducir las juntas distritales.
Aunque entre los movimientos aprobados por el INE se incluyeron ratificaciones con el objetivo de impulsar liderazgos femeninos, la presencia de mujeres en estos cargos continúa siendo limitada.
De los 17 cambios autorizados por el INE, únicamente seis corresponden a perfiles femeninos, una proporción que mantiene abierto el debate sobre la paridad en los espacios de toma de decisiones del órgano electoral.