Como cada 3 de mayo, decenas de trabajadores de la construcción celebraron el Día de la Santa Cruz.
Entre arena, grava, cemento, cal y herramientas, albañiles potosinos iniciaron pasadas de las 14:00 horas la festividad popular, la mayoría en los propios centros laborales y otros tantos en salones o casas particulares.
Además de cerveza, refrescos y aguas frescas de sabores diversos, los festejados se consintieron con pulque, tequila, tacos de bistek, tortas de lomo, gorditas, enchiladas, entre otros platillos típicos mexicanos.
José de Jesús Cantero González, albañil desde hace 40 años, valoró que pese a ser un oficio, quienes se dedican a este trabajo con el tiempo se vuelven profesionales, especializados en un ámbito.
Juzgó que los incrementos en el acero o el cemento afectan a las empresas constructoras y a los albañiles, sin embargo, "seguimos en el oficio y la jugada"de construir.
"En cuestión de economía si nos da lana (...) Yo le dije (a mi hijo) mucho que estudiara, pero se aferró tanto que no quiso y me siguió los pasos. Tengo otros hijos que son ingenieros", comentó.