La alcaldía capitalina cerró julio de 2026 con un pasivo total de 722.5 millones de pesos, monto que supera en 158.4 millones el saldo registrado al mismo corte de 2025, cuando las obligaciones municipales ascendían a 564.2 millones de pesos, un alza de 28% según los estados analíticos del pasivo del ayuntamiento de ambos años.
Pasivo circulante y corto plazo en aumento
De acuerdo a los reportes, el mayor movimiento se registra en el pasivo circulante, es decir, las obligaciones de corto plazo. En julio de 2026 sumó 535.7 millones de pesos, contra 305.3 millones del mismo mes de 2025, un incremento de alrededor de 75%.
Dentro de este rubro, las cuentas por pagar a corto plazo pasaron de 278.7 a 304.7 millones de pesos. Los adeudos con proveedores también aumentaron, al pasar de 224.3 a 254.4 millones, mientras que los compromisos con contratistas por obras públicas disminuyeron de 38.1 a 36.2 millones de pesos.
Documentos por pagar y deuda pública a largo plazo
Uno de los cambios más relevantes aparece en los documentos por pagar a corto plazo, que en 2025 no registraban saldo, mientras que para julio de 2026 alcanzaron 200 millones de pesos, que podría ser el préstamo quirografario recientemente tramistado por la alcaldía.
Al mismo tiempo, la porción de la deuda pública de largo plazo con vencimiento a corto plazo pasó de 26.5 millones a 31 millones de pesos. En contraste, la deuda pública a largo plazo disminuyó de 258.9 millones de pesos en 2025 a 186.8 millones en 2026.
Los estados financieros muestran así un escenario mixto; por un lado, el municipio redujo durante los primeros siete meses de 2026 casi 100 millones de pesos de su pasivo; sin embargo, la disminución fue considerablemente menor a la observada en 2025 y el saldo final de obligaciones es ahora más elevado.