El crecimiento urbano sobre zonas clave de recarga hídrica en la capital potosina está generando un doble problema, escasez de agua y un incremento en las inundaciones, advirtió el Consejo Hídrico Estatal al explicar la importancia de la Sierra de San Miguelito en el equilibrio del sistema hídrico.
De acuerdo con el organismo, las áreas de recarga hídrica son espacios naturales donde el agua de lluvia se infiltra lentamente hacia el subsuelo, alimentando los acuíferos de los que dependen las ciudades. En este contexto, la Sierra de San Miguelito funciona como una "esponja natural" que permite este proceso; sin embargo, su capacidad se ve comprometida por el avance de la urbanización.
El Consejo explicó que la expansión de la mancha urbana sobre estas zonas provoca una paradoja cada vez más evidente: mientras disminuye la disponibilidad de agua, aumentan las inundaciones. Esto se debe a que el suelo es cubierto por concreto y asfalto, lo que impide la infiltración del agua y provoca que esta escurra rápidamente hacia las partes bajas de la ciudad, donde se acumula.
Este fenómeno tiene consecuencias directas: por un lado, el acuífero recibe menos recarga, lo que reduce el acceso al agua para la población; por otro, se incrementa el riesgo de encharcamientos e inundaciones, especialmente en zonas vulnerables.
Aunque una parte importante de la Sierra de San Miguelito ya cuenta con la categoría de Área Natural Protegida, el Consejo Hídrico Estatal alertó que las zonas de amortiguamiento, que también cumplen una función esencial en la recarga hídrica, enfrentan una fuerte presión por el crecimiento inmobiliario. De urbanizarse estos espacios, advirtió, se agravaría tanto la escasez de agua como los eventos de inundación.
El organismo señaló que esta situación no es fortuita, sino resultado de un modelo de desarrollo urbano que no considera el funcionamiento de los ecosistemas. Por ello, insistió en la necesidad de proteger integralmente la sierra y sus áreas aledañas, ya que permiten la infiltración del agua, mantienen el acuífero y ayudan a reducir riesgos.
Finalmente, el Consejo Hídrico Estatal hizo un llamado a fortalecer la participación ciudadana y el acceso a la información sobre la gestión del agua, al considerar que una sociedad informada y organizada es clave para impulsar decisiones más sostenibles, equitativas y acordes con las necesidades del territorio.