Altar en Soledad se tuvo que ver desde “lejecitos”

Derivado de la emergencia sanitaria por segundo año consecutivo la celebración del Viernes de Dolores se llevó a cabo con restricciones, pues sólo desde la entrada los fieles podían apreciar el imponente altar que se monta en la casa del señor Joel Gómez Soto, originario del Barrio del Montecillo y quien desde hace más de 30 años habita en la cabecera municipal de Soledad. 

El altar de dolores se coloca el viernes anterior al Domingo de Ramos y una semana antes del Viernes Santo, por lo que el altar que se instala en la calle Padre Villa Guerrero ya es muy popular entre la gente devota de esta imagen. 

El señor Joel expresó que lo que se busca es compartir la tradición y la fe con las personas que los visitan, pues dicha actividad está por cumplir 50 años, por lo que la pandemia no fue motivo para dejar de montar el altar. 

Relató que su devoción a la imagen nació cuando él tenía 10 años de edad, cuando se encontró una litografía y a partir de ello comenzó con la tradición de instalar el altar a la Virgen de Dolores. 

Indicó que años anteriores asistían alrededor de 2 mil 500 a 3 mil personas, principalmente gente de la capital que es devota de la virgen.