Si bien en las personas con alguna patología pueden presentar alteraciones del sueño por el incremento del calor, en los individuos sanos se da de forma transitoria, cuyas afectaciones luego se compensan de manera natural, valoró Adriana Patricia Martínez Mayorga, jefa de Servicio de Neurofisología y Clínica del Sueño del Hospital Central “Ignacio Morones Prieto”.
Refirió que muchas enfermedades neurológicas como esclerosis múltiple, pueden trastornarse un poco debido a alteraciones de calor y éstas a su vez provocar picos en esos padecimientos
Martínez Mayorga explicó que se encuentra establecido por los estudiosos del sueño, que si la temperatura aumenta durante la noche aunque la persona duerma, el sueño no cumple todas las fases y se trastorna.
En entrevista, la especialista del Hospital Central citó que la temperatura ideal en el ambiente para dormir, se establece entre 24 y 25 grados centígrados.
“Está bien establecido, que parte importante para que tu sueño sea reparador y eficiente, involucra que la temperatura no tiene que ser muy caliente (…) Si tú no duermes bien o sientes que no descansas bien, vas a estar más irritable”, comentó.
Indicó que si las personas están en un lugar muy caliente se genera insomnio, y no solo es que no logren dormir, sino que no obtienen el descanso, se despiertan en la madrugada y ya no se logra dormir, o que el sueño no fue reparador y adecuado.