El que no existan denuncias de acoso sexual de docentes hacia alumnas, no significa que esto no esté sucediendo, es decir, hay casos no denunciados o una ‘cifra negra’, juzgó Zamira Silva Ramos, integrante del Frente Estudiantil de Mujeres Universitarias (FEMU).
Este miércoles, la Facultad de Derechos de la UASLP, reportó que ningún docente evidenciando en noviembre pasado, a través de nombres escritos en una mampara, ha sido separado de sus funciones porque no existen denuncias formales.
La alumna y activista remarcó que para las alumnas víctimas no es fácil denunciar los hechos, debido a miedo, por las medidas que puedan tomar los profesores agresores, las represalias por decirlo y luego por denunciarlo.
Aunado a ello, es complejo si no existen pruebas, si se pone en duda el testimonio de la víctima, y "casi te piden que sepas cuando te van a acosar para grabar en ese justo momento", señaló.
Silva Ramos recordó que la joven denunciante sobre hechos suscitados en 2016, recibió pasividad por parte de la Facultad de Derecho, y solo hasta que hizo presión fue que se le dio una resolución.
"Hemos estado intentado que las alumnas víctimas de acoso sexual por parte de catedráticos denuncien, pero todas tienen sus procesos y sus tiempos, no podemos obligarlas", precisó la activista.
Declaró que solo dicha universitaria ha recibido atención psicológica, dado que todas las demás, al momento de no llevar un proceso “formal” o jurídico, es difícil que lleven una atención de esa índole.
"Me parece que es muy positivista o muy cuadrado ese pensamiento, de que si no están las denuncias significa que esto no está pasando, no es así, si no hay las denuncias es por los procesos de cada una de las personas, más eso no significa que no existe el problema, el pizarrón fue la prueba de ello", concluyó.