“El año pasado tuvimos una recuperación franca en el sector inmobiliario, pero empezamos el año con una serie de novedades en cuestiones de impuestos que van a afectar gravemente el volumen de nuestras operaciones”, expresó Luis Alvarado Moreno, presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI).
Lo anterior luego de las actualizaciones en licencias de construcción y las fórmulas para calcular al impuesto al traslado de dominio, que se traducen de manera escalonada en diferencias del 70 al 90% en el cobro de este concepto. La AMPI está solicitando una mesa de diálogo urgente para que sus clientes no sean tan afectados. “de por sí venimos saliendo de una grave crisis por la pandemia”.
El impuesto al traslado de dominio representaba el año anterior el 2.1% del valor de la operación de compra-venta, pero para este año se aprobó una tabla que estipula mayor impuesto a mayor valor comercial de la propiedad, lo que afecta directamente a toda persona que quiera comprar una casa del sector medio o residencial.
Alvarado Moreno puso como ejemplo el de una vivienda con costo de un millón 700 mil pesos, hasta el 31 de diciembre pasado la propiedad tenía que pagar por traslado de dominio una cantidad de 36 mil pesos, mientras que este año el impuesto ronda los 78 mil pesos lo que significa un incremento de 116%.
“Si de la noche a la mañana nos cambian significativamente el costo del traslado de dominio, definitivamente va a afectar muchísimo las operaciones, el volumen y por ende afectará el número de gente que va a tener posibilidades de adquirir una vivienda o en el mejor de los casos la van a adquirir de menor valor”, indicó.