El gobierno del estado reconoce la existencia de 7 riesgos para la sustentabilidad de la hacienda pública estatal, por la persistencia de adeudos en dependencias de los sectores salud y educativo, que suman casi cinco mil millones de pesos.
De acuerdo al apartado “Riesgos relevantes para las finanzas públicas” del informe de la cuenta pública 2017 recién entregado al Congreso, en 2016, el saldo de estos pasivos ascendía a ocho mil 819.3 millones de pesos.
Al cierre del año pasado, la suma descendió a cuatro mil 941.4 millones de pesos, lo que implicó una reducción de tres mil 877.9 millones de pesos, equivalentes al 43.9 por ciento.
Entre las explicaciones que se dan a la generación de los adeudos, resaltan los cambios presupuestales desfavorables al gobierno del estado, el crecimiento de las obligaciones financieras sin contar con el respaldo presupuestal necesario y el desequilibrio creado al incrementar las nóminas de las dependencias sin asegurar los recursos para pagarlos.
En el primer caso está la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (SEGE), que en 2008 vio reducidas las aportaciones federales que recibía del Fondo de Aportaciones a la Educación Básica para el pago de la nómina magisterial.
Los Servicios de Salud también resintieron este fenómeno en 2016, cuando perdieron 75 millones de pesos por la baja de las aportaciones federales al Seguro Popular. Lo mismo sucedió con el Sistema de Telesecundarias, que en 2015 sufrió un recorte del 50% en las aportaciones federales para la nómina.
Algunos pasivos también aumentaron por el incremento de las partidas federales para la nómina, elevando también la obligación del estado, que no estaba en condiciones de cubrir.
Así ocurrió en el Colegio de Bachilleres y en el Cecyte.
En los Servicios de Salud y en el Cobach, los pasivos se incrementaron debido al crecimiento de sus nóminas. En los SS, ocurrió en 2015, mientras que en el Cobach, el “crecimiento significativo” de las plazas propició que hubiera más personal administrativo que docente.
Finalmente, el endeudamiento en el Hospital Central fue atribuido a la alta demanda de servicios por parte de usuarios que no podían pagarlos, por lo que hizo obligado subsidiar estos gastos.