Los de Andrés Manuel López Obrador son discursos que sí se apegan a abiertos actos de discriminación y en cierta medida ejercicio de la violencia, los cuales están prohibidos por las comisiones de derechos humanos.
Los dichos del presidente abonan al escenario del México más violento para los reporteros, advirtió Sara Mendiola Landeros, directora ejecutiva de Propuesta Cívica.
Dijo que si bien, el primer mandatario tiene derecho a entrar en el debate público, lo que no es correcto es que en su carácter de presidente de la república, se vuelva una autoridad que decida quiénes son buenos periodistas y quiénes son malos, quiénes son periodistas aliados de su cuarta transformación y los periodistas enemigos del poder.
“El periodismo en un país no está para ser amigo ni enemigo del país, el periodismo está para funcionar como un canal de transparencia en el gobierno y como un observador de las funciones y crítico de las acciones que desarrolla un presidente.
Explica que los periodistas como observadores de un gobierno, son los responsables de vigilar las funciones que desarrollan sus representantes, que además como ciudadanos elegimos mediante el voto público.
Advirtió que el presidente erra en un país como el de nosotros que a nivel mundial somos uno de los más violentos y más mortíferos para la prensa.
“Este tipo de discursos se vuelven aún más agresivos, porque generan mucha más inseguridad para el periodismo, les ponen en un mayor riesgo, porque el discurso político crea y recrea imaginarios sociales”, explicó finalmente.