El ruido excesivo de antros y bares en el Centro Histórico afecta a los hoteles que intentan volver a operar después de dos años de distanciamiento social por pandemia, lamentó Rafael Armendáriz Blázquez, presidente local de la Asociación de Hoteles y Moteles de San Luis Potosí.
El dirigente hotelero denunció la ausencia regulatoria de las autoridades comerciales en los niveles de ruido de establecimientos nocturnos. “Hacemos un llamado a la Dirección de Comercio porque todos los hoteles que están en el Centro Histórico se están quejando por la misma problemática porque ya es sabido que se dieron permisos de antros, bares y cervecerías sin medida”, mencionó.
Hubo algunos hoteles incluso que cerraron por completo durante el confinamiento, no obstante que recién habían hecho grandes inversiones para rehabilitar fincas históricas, como el City Centro que opera en la finca reconvertida del Hotel Progreso. La modalidad de “terraza fiesta” o “terraza pista de baile”, con potentes equipos de sonido al exterior, hacen imposible dormir para residentes y huéspedes de toda el área vecina.
La cercanía de bares, centros nocturnos y de baile que operan incluso fuera de horario ha afectado la tranquilidad de turistas en los hoteles del área. El exceso de ruido ha desencadenado la inconformidad e incomodidad de los huéspedes, según narró en entrevista Armendáriz Blázquez.
El representante de los hoteleros reprochó que se está ahuyentando a los visitantes que eligen un hotel en el primer cuadro de la ciudad para poder conocer y disfrutar de la riqueza arquitectónica y cultural que este cuadro representa, no obstante, se van decepcionados porque aunque pagan tarifas dignas de un hospedaje de calidad, no pueden dormir durante toda la noche porque el ruido de los antros y bares excede los límites de lo permitido en las licencias de operación.
“Es urgente que los regulen, esto sí afecta mucho porque imagínate cómo queda el hotel si llega el huésped paga y toda la noche no puede dormir”, finalizó.