Arancel nubla a la industria automotriz

En San Luis impacta a BMW y GM, pero también a proveedores de armadoras en Estados Unidos

Analistas del portal financiero especializado Bloomberg dedicaron pronósticos complicados para las plantas de General Motors y de BMW en México, ante la amenaza arancelaria de Donald Trump a los productos mexicanos a partir de junio 10.

Respecto de las armadoras estadounidenses en México, “en general, se espera que a GM le vaya peor en esta situación en comparación con Ford, dada la mayor exposición de GM a México”, pues según el analista de RBC Joseph Spak, aproximadamente el 28% de la producción de GM en América del Norte para 2019 se está realizando en México, en comparación con aproximadamente el 10% de la de Ford. Para Tesla Inc., aproximadamente una cuarta parte del contenido del sedán Modelo 3 proviene de México. Dräxlmaier realiza piezas para Tesla en San Luis. 

La firma canadiense Magna elabora aquí ensambles de soldaduras estructurales para fabricantes de automóviles globales, siendo sus principales clientes plantas de BMW y Mercedes Benz.

En cuanto a la armadora BMW que será inaugurada oficialmente el 6 de junio, “una franja de los sedanes de la Serie 3 que se fabricarán en la planta de San Luis Potosí están destinados a los concesionarios de EU”, destaca. 

No sólo es la planta en San Luis, “BMW actualmente produce la mayoría de sus autos para América del Norte en Carolina del Sur, pero se apoya fuertemente en componentes importados de México. En 2015 compró partes por valor de 2 mil 500 millones de dólares a proveedores mexicanos”, amplía.

BMW es el mayor exportador de automóviles de Estados Unidos por valor, reconoció Harald Krüger, presidente de la Junta de Administración de BMW AG en la reunión anual del 16 de mayo. 

“Más del 70% de nuestras actividades de compra en la región del TLCAN se encuentran en los Estados Unidos, lo que lo convierte en nuestro segundo mercado de compras más grande”, admitió Krüger.