Aunque se ha sometido a obras de ampliación e iluminación, la calle Arenal conserva un tramo de vías del ferrocarril que ha envejecido y sobre él crece la hierba.
Sus rieles alojaron por años los vagones que ya se encontraban muy destruidos, del Expreso de la Independencia.
La calle conecta con la avenida Soledad y el puente vehicular del mismo nombre, pero pertenece a la capital potosina y desemboca en la curva del cruce ferroviario que distribuye el tráfico hacia las vías a Cerritos y Tampico, México-Laredo y Charcas-Salinas de Hidalgo-Aguascalientes.
La espuela se extendía desde las vías de conexión con la estación en el centro de la ciudad, que a principios del siglo XX servía para manejar mercancías que serían entregadas en las fábricas ubicadas en el costado poniente de ese pequeño tramo ferroviario.
Entre las fábricas que se ubicaban en esa zona, se encuentra la que se llamó La España Industrial, una compañía que fabricaba telas y daba empleo principalmente a obreros provenientes de los barrios del Montecillo, Santiago y Tlaxcala.
La desviación ferroviaria hacia la espuela de la calle Arenal, fue retirada una vez que los propietarios de los vagones del que fue el Expreso de la Independencia los retiraron ya muy destruidos.
Poco a poco, fueron invadidos por malvivientes que se quedaban a vivir, se drogaban o provocaban incendios y destrozos a los vagones.
Pese a ser un sitio propicio para la delincuencia, las autoridades municipales la mantienen en el olvido, mientras los vecinos sufren las consecuencias.