Constructores determinaron intervenir a profundidad la calle Julián de los Reyes, en el centro de la capital. En algunos tramos encontraron descargas ya muy deterioradas de drenaje y redes de agua que envejecieron. También hallaron un visible deterioro de la base hidráulica, que sustituyen por tramos para reforzar la resistencia del piso en los tramos reparados.
En el proceso reconstructivo para intervención a fondo, los responsables revisaron el pavimento y el estado en que se encontraba, y constataron que a pesar del grosor, la base hidráulica ya se encuentra muy deteriorada y con ella redes de agua y drenaje. Si bien la carga vehicular original permitía el acceso de automóviles con dirección de poniente a oriente para ingresar al Centro Histórico y posteriormente en el sentido inverso vigente hasta ahora, para salir de este, desde la reconstrucción de la avenida Reforma hace más de 20 años, varias rutas de transporte urbano tomaron precisamente esa calle céntrica para desahogar sus itinerarios y evitar la ya muy sobrecargada Fausto Nieto o la calle Pedro Montoya.
La presión del paso de los camiones urbanos sobre el pavimento ya muy deteriorado terminó por vencer y provocar fracturas en el piso, ya debilitado por el deterioro de la base hidráulica y la destrucción progresiva de algunas redes de descarga de drenaje de las viviendas y negocios de los alrededores.
El proceso reconstructivo incluye la apertura de ventanas cuadradas para extraer el material destruido y progresivamente reemplazar equipamiento y la base hidráulica para evitar la acumulación de escombro y material lodoso.