El arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arizpe celebró una misa para personas con Síndrome de Down en el templo San Sebastián y de esta manera participó incluso con calcetines diferentes, en señal de respeto a la recurrida frase “todos diferentes, todos iguales”. La iglesia registró lleno total.
Durante el pronunciamiento de la homilía en la celebración eucarística Cavazos Arizpe les dijo que hay que ser buenos amigos, “sobre todo entre ustedes”.
El hecho de tener una discapacidad no los hace menos cristianos o más cristianos puesto que todos somos iguales, aseguró el prelado.
Se remitió a las escrituras en el sentido de que todos reciben el mismo amor de Jesús.
El arzobispo llevó los calcetines diferentes, como parte de un mensaje de que sirven para lo mismo, aunque sean diferentes y como signo de respeto a la igualdad.
Los calcetines tienen forma de cromosomas y por esa causa, el 21 de marzo muchos utilizan los calcetines con ese criterio y esa perspectiva.
La misa convocó a decenas de personas con Síndrome de Down.
Algunos de los asistentes fueron acompañados por sus papás, maestros, hermanos, tutores, amigos, tíos, abuelos y hasta suegros y cuidadores.
Entre los presentes en la misa se encontraban integrantes de la Asociación Charros 21, Centro de Terapia Infantil y Educación Especial (CETIEE), Familia en Movimiento, Grupo Marista de Educación Especial, El País de las Maravillas y el Instituto Rafaela Arganiz.