Para rememorar la victoria de Jesucristo sobre la muerte, Jesús Carlos Cabrero Romero arzobispo de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, presidió la Misa Solemne de Domingo de Pascua o de Resurrección en la Catedral Metropolitana.
En su homilía ante poco más de 450 devotos, el arzobispo enfatizó que Dios es el vencedor ante la muerte y la maldad. “La muerte no tiene la última palabra (...) La caridad debe servir para ungir a los demás”
Cabrero Romero cuestionó a los creyentes, por qué aún en la actualidad se sigue sin creer en el Señor. Al respecto, supuso que eso se debe a que los corazones de las personas están oscuros y duros.
Posterior a ello, el jerarca católico local proclamó el Credo mientras los feligreses lo secundaban en la oración.
Durante la celebración eucarística, el prelado potosino encendió el Cirio Pascual, que representa la luz de Jesús resucitado y que permanecerá encendido hasta el día de la Ascensión de la Cincuentena.
El tiempo pascual está comprendido por 50 días, que comienza en el Domingo de la Resurrección y concluye en el Domingo de Pentecostés.
Antes de concluir la ceremonia eclesiástica, Antonio Torres Herrera, presidente del Colegio de Canónigos de la Catedral Metropolitana anunció que el arzobispo Jesús Carlos Cabrero Romero otorgó Indulgencia Plenaria a los fieles potosinos. Es decir, una gracia que concede el clero para borrar las penas temporales que quedan como consecuencia del pecado.
Para obtener lo anterior, los laicos deben hacer la comunión eucarística, realizar la confesión sacramental, rezar por las intenciones del Papa, y excluirse de cualquier pecado, incluso venial.