Aumenta el flujo de guadalupanos

Conforme se acerca el 12 de diciembre, más penitentes y grupos de personas se dejan ver sobre la Calzada de Guadalupe en el afán de pagar favores que consideran que la Virgen les ha dispensado, o simplemente para venerar a la imagen mariana que es vista como la madre espiritual de las y los mexicanos desde los tiempos de la conquista española.

Unos y otros -personas y grupos- procuran evitar los quemantes rayos solares del mediodía, por lo que los recorridos se realizan cuando la mañana aún es fresca o por la tarde, ya que el Sol se ocultó en el horizonte poniente.

Algunas personas, acompañadas de familiares, realizan las ya conocidas y polémicas “mandas” de rodillas, avanzando sobre cobijas que son puestas reiteradamente frente a ellas. La manda inicia a un costado de la Caja del Agua y muchos hombres o mujeres no logran hacer el recorrido hasta el Santuario en un solo día, sino que reparten el recorrido en varias jornadas.

En otros años, los religiosos a cargo del templo colocaron mantas que aludían a que María es una madre amorosa a la cual no le agrada recibir el sufrimiento físico de sus fieles como ofrenda, pero estos avisos poco hicieron para aminorar la tradición de las mandas.