Cinco de seis diputados de Morena no asistieron a la sesión en la que se designó a Benjamín Pérez Álvarez como fiscal anticorrupción, y la dirigencia estatal del partido no ofreció una explicación sobre sus inasistencias.
Rita Ozalia Rodríguez, presidenta estatal de Morena, señaló que corresponde a cada legislador informar públicamente por qué no participó en la votación.
La dirigente precisó que Roberto García Castillo, coordinador de la bancada morenista, fue el único diputado de su partido que acudió y votó en contra del nombramiento. Afirmó que no hablaría por los otros legisladores ni justificaría decisiones individuales, aunque reiteró el rechazo de Morena al procedimiento de designación.
Rodríguez Velázquez calificó la elección como un procedimiento precipitado y prácticamente un albazo legislativo. También pidió aclarar la diferencia entre los 17 votos a favor de Pérez Álvarez registrados durante el escrutinio y los 18 que posteriormente anunció el Congreso del Estado como resultado oficial, sin que se explicara la discrepancia.
Sobre el perfil del nuevo fiscal, cuestionó las garantías de independencia que podrá ofrecer, debido a que anteriormente se desempeñó como secretario general del Ayuntamiento de Soledad y encabezó la Comisión Estatal del Agua. Señaló que existe una preocupación institucional sobre su capacidad para investigar posibles actos de corrupción en las estructuras gubernamentales de las que proviene.