Ayuntamiento se disculpa con exoficial del RC

Fue ofrecida por el alcalde Xavier Nava Palacios a través del secretario Gral. Sebastián Pérez

“Los momentos que enfrentamos, reclaman toda la solidaridad, el entendimiento y la buena voluntad de las que somos capaces como personas y como instituciones; estos no son momentos para enconos y rencores, tampoco son tiempos de personas vencedoras y vencidas”, señaló el Secretario del Ayuntamiento, Sebastián Pérez García, al encabezar el evento con el que el gobierno de la ciudad ofreció disculpas públicas a María Teresa Carrizales Hernández.

Al señalar que la historia que les reúne es conocida, así como las versiones de cada una de las partes y las resoluciones dictadas por la autoridad técnica, especializada y facultada para conocer y dictaminar sobre el tema, Pérez García indicó que más allá de seguir abonando al debate, el Municipio decidió poner fin a la disputa para hacer prevalecer, ante todo, la dignidad de la persona.

“Hoy ofrecemos a la licenciada María Teresa Carrizales Hernández, una disculpa pública por haberla agraviado y con ello abonamos a cumplir con sus aspiraciones personales de justicia”, dijo en presencia del Secretario General de Gobierno, Alejandro Leal Tovías y el titular de la Comisión Estatal de Atención a Víctimas (CEEAV), Jorge Vega Arroyo.

“Quiero dejar en claro viéndote a los ojos Tere, que no se trata de ninguna disculpa forzada ni obligada, sino de una disculpa sentida y sincera, con rostro humano”, enfatizó.

Municipio aceptó en su totalidad la recomendación de la CEDH y le dio cumplimiento. Se instruyó que el personal recibiera cursos de Alta Formación y Capacitación en materia de Derechos Humanos en cuanto a la correcta aplicación de la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza, los Bienes Jurídicos que tutelan los artículos 14 y 16 de la Constitución y sus implicaciones, así como al derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.

Teresa Carrizales Hernández, agradeció las disculpas al alcalde Xavier Nava, al Comisario Edgar Jiménez Arcadia y a la Comisionada de Derechos Humanos Olga Palacios. 

“Esta lucha la empecé única y exclusivamente por no permitir se me arrebatara el derecho ciudadano de no ser violentada por mandos municipales. Muchas veces pensé en dimitir, pero decidí seguir cuando me di cuenta que esta lucha ya no me pertenecía, que no estaba sola, que ahora era una lucha colectiva por no permitir nunca más abusos, tortura, privaciones ilegales o detenciones arbitrarias por parte de ninguna autoridad”, concluyó.