Banco y gobierno dejan a doña Elena sin su ayuda

Cajero automático se “tragó” su tarjeta y nadie la apoya

Un cajero automático se tragó su tarjeta de programas sociales y desde hace meses tratar de reponerla en el área de bienestar del Gobierno federal, pero ha sido un calvario para la señora María Elena Palomares Carvajal, de 81 años de edad.

Tanto el banco como el Gobierno Federal la hacen dar vueltas y vueltas, a pesar de que sus condiciones de salud ya no son las idóneas para circular en la vía pública y arriesgarse. La afectada se encuentra en condiciones de salud precarias.

Explicó que hace 4 meses, el cajero Banorte se tragó la tarjeta en la que el Gobierno Federal carga el saldo de las ayudas que las personas mayores reciben, y hasta ahora nadie ha sabido responderle ni desde el banco ni desde el sector público.

Familiares de la afectada explicaron que en forma imprevista, todos los involucrados en hacerle llegar el dinero se echaron la culpa, y dejaron en el desamparo a la beneficiaria de los programas sociales, que tiene como único medio de subsistencia el pequeño pago de pensión que le otorga el gobierno.

Explicaron que tanto autoridades como el banco la traen vuelta, vuelta y vuelta, sin resolverle nada, a pesar de que se encuentra sin medios de subsistencia.

A pesar de sus condiciones de salud, le exigen una serie de trámites burocráticos que no están a su alcance, entre los que incluyen órdenes de pago y trámites en bancos que para su condición física ya no puede realizar.

Precisamente el último intento ocurrió el martes anterior, cuando se presentó para buscar una solución definitiva sin éxito, y le dijeron que consiguiera una orden de pago o que acudiera al banco a arreglar un asunto que pudo haberse resuelto el mismo día en que la tarjeta se quedó atorada en el cajero.