La diputada local por el Distrito XV, Bernarda Reyes, dejó abierta la posibilidad de renunciar al Partido Revolucionario Institucional (PRI), luego de una actitud autoritaria que sufrió de parte de la dirigente estatal Sara Rocha Medina.
Explicó que la política no se hace imponiendo decisiones, sino como lo hizo por décadas el partido: construyendo acuerdos y dando margen de participación a los militantes y operadores políticos del tricolor.
La única diputada de origen indígena, informó que hay municipios que han mantenido juicios de amparo para que las decisiones políticas se tomen mediante usos y costumbres y es una característica de las formas de tomar las decisiones populares como se ha hecho desde tiempos ancestrales.
Comentó que ella ha estado trabajando con mucha seriedad dentro de su partido, pero también cabe destacar que desafortunadamente en muchas ocasiones no es bien recibida por la actual dirigencia la opinión de quienes son actores en el ámbito político.
Juzgó que por respeto a todo el engranaje dentro de un partido, todos tienen voz y voto en la toma de decisiones, pero por decisiones de la dirigencia comienzan a surgir las llagas y las heridas y llega un tiempo en el que no se tolera, y aunque dijo esperar que las cosas cambien, pidió que reconsidere su postura la presidente Sara Rocha Medina.
Explicó que cuesta mucho pensar que se tiene que dejar al partido en este instante y esta riqueza cultural y pidió que justamente en este tiempo en que el país necesita al tricolor, la dirigencia reconsidere sus actitudes.
Si bien recordó que la ropa sucia se lava en casa, advirtió que van a tratar de buscar soluciones de manera interna y de no haberlas, “pues ya les estaremos dando noticias”.
Consideró que dentro o fuera del partido, es un hecho que el tricolor no dará buenos resultados en la elección de 2024, porque es mucho el esfuerzo que se requiere, pero poca la voluntad de construir y cuando hay un escenario de esa naturaleza, es conocido de todos que pega en los resultados.