Luego del bloqueo de la glorieta Francisco González Bocanegra liderada por sindicalizados del Hospital Regional de Alta Especialidad "Ignacio Morones Prieto", J. Guadalupe Torres Sánchez, titular de la Secretaría General del Gobierno del Estado, advirtió que deben liberar la toma de la vialidad, porque tales acciones se configuran como un delito "por donde se le quiera ver".
Alegó que, de mantenerse en dicha postura de impedir el libre tránsito de la población, podrían generarse "consecuencias".
Pese a la advertencia emitida, atajó que la administración estatal busca generar diálogo para resolver el conflicto, mantener la operatividad del hospital y garantizar la movilidad de la ciudadanía.
En entrevista, deslindó de toda responsabilidad al Gobierno del Estado, pues desde hace tiempo el nosocomio pasó a la administración federal IMSS-Bienestar, pero "lo realmente importante que el estado está atendiendo, está dando la cara, está buscando una solución, aun cuando la obligación de darle salida en todos los sentidos financiera, administrativa y jurídicamente no es del estado", declaró.
Supuso que la "paz social" imperará una vez que logre la liberación de las vías de tránsito bloqueadas por los empleados del Sindicato del complejo hospitalario.
Pese a la toma de la rotonda, existen vías alternas para que los usuarios de la calle puedan movilizarse y llegar a sus destinos, a diferencia de carreteras donde solo existe un acceso.
ENVÍAN PATRULLAS AL PARQUE DE MORALES
El Gobierno del Estado envió patrulleros de la Guardia Civil del Estado (GCE) a presentarse en la manifestación que los trabajadores del Hospital Central "Ignacio Morones Prieto" sostienen en la glorieta Francisco González Bocanegra.
Los policías estatales apostaron ocho patrullas (siete sedanes y un todo terreno), justo en el centro de la glorieta, en espera de instrucciones.
Aunque los trabajadores reclaman abasto de medicamentos e insumos para atender a los pacientes, y se dicen cansados de las minutas, hasta ahora nadie ha negociado con ellos, al menos la adquisición de insumos para que se pongan a trabajar.
Los policías permanecen en el centro de la glorieta en espera de que algún superior les ordene una intervención para retirar a médicos, personal de enfermería y administrativo que reclaman la dotación de insumos.