A pesar de la crisis el pan para capirotada “se vende bien”, y al menos por su materia prima principal, el alimento endulzado propio de la Cuaresma, no ofrece mayores sorpresas con respecto a su precio porque los insumos en lo que va del año no han aumentado tanto como en 2022, asegura el panadero Gerardo Pérez Covarrubias.
Explicó que como es tradicional, y ahora que van disminuyendo los efectos de la red de contagios de coronavirus, poco a poco los clientes se van animando más a buscar el pan para preparar su capirotada, y conseguir los insumos que dan sabor y elegancia al platillo de temporada.
Dijo esperar que la tradición no se pierda, sobre todo por la tendencia de muchas épocas del año, en que algunos adoptan costumbres extranjerizantes y con ellas tratan de hacer un festejo que ya no pertenece a nuestras raíces culturales.
Explica que el nivel del precio de los insumos para fabricar el pan se ha estabilizado, y poco a poco, la gente que lo busca empieza a comprar también los demás productos necesarios.
Poco a poco empiezan a preguntar por piloncillo, queso, pasas, aceites y algunos otros endulzantes para el caso de quienes pretenden darle otro sabor y hasta grajeas.
Para la preparación advierte que hay ideas creativas muy diversas, pero en la generalidad utilizan el pan y el piloncillo.