El rebozo de Santa María del Río ya sea de seda o de otro material, no tendrá mejor acompañante que una caja de madera taraceada elaborada artesanalmente en el mismo municipio.
Benito Huerta Salazar, se dedica a la creación de estas cajas desde hace 40 años, oficio que aprendió gracias a un familiar.
Explicó que el proceso inicia con el pegado de láminas de madera de caoba, posteriormente se adhiere el diseño para calarse y finalmente se ensamblan las piezas, aunque suena, simple refiere que es un proceso minucioso que hace que estas cajas se distingan por sus detalles.
Agregó que aunque el principal uso que se les ha dado es como estuche para los rebozos, éstas tienen infinidad de usos, como dulceros u otros artículos incluso para guardar navajas. Existen de diversos tamaños al igual que diseños, sus precios dependerán en gran medida de ellos, lo menos 150 pesos.
Este ha sido el sustento familiar durante décadas por lo que admitió que estuvo a punto de buscar otro empleo ya que las condiciones económicas derivadas de la pandemia de covid-19 hicieron que la vientas por la falta de turistas se dieran a la baja.
Admitió que ha habido poco impulso por parte del Gobierno y de la Secretaría de Turismo, sin embargo, tiene fe en que luego de la distinción como Pueblo Mágico al municipio, las condiciones mejoren ya que reiteró el trabajar esta artesanía es un sustento y si se trabaja en conjunto se impulsaría la economía lo que les daría una mejor calidad y condiciones de vida.