CALAVERAS 2018

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EPN

Casi desapercibido

Peña Nieto terminaba

un gobierno nada chido

que ya mejor pena daba.

Muy triste su mejor cliente

lloraba el fin de su misión:

se trataba de la Muerte

pues le llenaba el panteón.

Y Enriquito tuvo el fin

que mereció su gobierno:

con desempeño tan ruin

se ganó a pulso el infierno.

Carreras

Navegando de muertito

llegó a su tercer año

el gobierno del “guerito”

y vaya que causó daño.

Carreras nomás no prende,

meditaba la Huesuda:

su mediocridad sorprende

y su tibieza no muda.

Harta y ya muy furiosa,

le reclama la Catrina;

“Te mandaré ya a la fosa

por tu gobierno de quinta”

Los Gallardo

El papá fue derrotado

de fea manera en julio;

y el hijo fue dibujado

en un mamotreto espurio.

Por pecado de soberbia

culpables los ha encontrado

la Catrina que es muy seria

a padre e hijo Gallardo.

Como pollo en rosticero

la Huesuda ha resolvido,

mandar al par al infierno,

y punto final le ha ponido.

El Pan

De luto están los tragones

y sufren un gran entuerto

pues se fue hasta los panteones

el famoso pan de muerto.

En pieza o por telera,

su precio ya es una ofensa.

Pobrecita Calavera,

se quedó sin pan su ofrenda.

Sean nuevas manteconchas

o de repostería fina,

su costo ya saca roncha,

¡ni que fuera gasolina!

Ricardo Anaya

Estaba Ricardo Anaya

muy metido en el lavado,

cuando la Muerte lo halla

y se lo lleva esposado.

Su desmedida ambición

y su afición al dinero

dejó al PAN en el panteón,

dijo el Esqueleto severo.

“Ya al Anaya sentencié:”,

reza la cruda sanción,

“con los restos del PRD,

sea enterrado en coalición”.

Xavier Nava

Casi como chiripada

la elección se terminaba:

la ganó don Xavier Nava,

cosa que ni él esperaba.

La Gallardía superada

un gran caos le heredaba:

una alcaldía depredada

y en las cuentas sólo nada.

Tanto y tanto lloraba

el edil su suerte salada,

que fastidió a la Helada

y a la tumba lo mandaba.

El aeropuerto

Ah que escándalo traían

esos mexicanos locos,

¡Texcoco o Santa Lucía!,

y que se les aparece el Coco.

El Demonio, muy despierto,

ya una solución fraguaba:

directito del aeropuerto

mandarlos a la… fregada.

Diego A. Maradona

Se rayó Don Maradona,

pero no sean tan malpensados,

y es que cayó en una zona

donde juegan los Dorados.

Pero el Diego se murió

de sobredosis fatal.

Tanto aguachile comió.

¿Siguen pensando mal?

La inseguridad

Ahí va la Catrina

de tacones y cairel,

vestida de ropa fina.

Y es que le va muy bien

Ineptos gobernadores,

alcaldes y presidentes,

bola de perdedores,

no pueden parar la muerte.

Feminicidios rampantes,

homicidios irresueltos,

y crímenes pasionales,

dejan cientos de muertos.

Y de todo este desliz

que a México desespera,

es la Huesuda feliz

la única que prospera.

Pepe Meade

Tercero en pelea de cuatro

quedó el priista Pepe Meade

apenas dio lucha por un rato,

pero perdió en buena lid.

Nomás no levantó

una campaña muy gris,

y así fue como enterró

las esperanzas del PRI.

Igual castigo le dio

la Pelona caradura

y con su partido acabó

en tricolor sepultura.

El Congreso

Un conjuro tiene preso

a un inmueble de San Luis:

es el terrible Congreso

blanco de una maldición ruin.

La Legislatura anterior

ya es pasto de zopilotes:

Fue con mucho la peor,

pero ya tiene retadores.

Zombis del reflector,

devoradores de erario,

nepotistas sin pudor

y un misógino nefario.

Esta casa del horror

tiene nuevos diputados.

Si creían que era mejor,

están muy equivocados.

El Peje

La tercera fue la buena

para El Peje persistente;

hizo muy buena faena

y por fin es presidente.

Pero la Muerte mañosa

se empeña con gran tesón

en llevarse a la fosa

la cuarta transformación.

La Calaca no está sola

en esta sucia labor

con la portada del “Hola”

se metió El Peje autogol.

Nada batalló la Muerte

solito se torpedeó;

murió El Peje presidente

y ni siquiera empezó

Donald Trump

Para fortuna del mundo

se petateó Donald Trump.

Ya está en el inframundo;

la Muerte le dijo “Stop”

Pero la escoria naranja

quieto no se iba estar.

Ahora el infierno zanja

una bronca muy falaz.

El infierno está en aprietos

pues Trump exige seguro

separar los diablos prietos

de los güeros con un muro.

Migrantes

Ni la Parca los regresa

a esos tercos caminantes:

temen más a la pobreza

los miserables migrantes.

No los paran las fronteras

ni el estúpido racismo.

Enfrentan a la Calavera,

lo que hacen no es turismo.

Jugándose toda su suerte

con frío y poca comida;

se la juegan con la Muerte

en su marcha por la vida.

Edgardo Hernández

Andaba echando bravata

el buen diputado Edgardo,

y se encontró a La Calaca,

que se lo cargó como un fardo.

Con la lengua no muy lista

insultó a la buena Muerte;

ella, que era feminista,

al macho lo dejó inerte.

El que iba a partir madres

con un lenguaje florido;

acabó en el frío catre

y con el hocico partido.