Las baldosas ya muy destruidas de la calle Ildefonso Díaz de León, en el Centro Histórico, han provocado accidentes a peatones por el olvido en que se encuentran las banquetas.
Además, los errores de planeación, diseño y obra han provocado hundimientos en lo que debería ser una base hidráulica sólida, algunas baldosas se destruyeron y otras están desgastadas como si fueran baches.
Sus problemas de nivel han provocado caídas, por ejemplo, de una mujer adulta mayor se fracturó la cadera con una caída en la esquina con la calle Agustín de Iturbide.
La calle Ildefonso Díaz de León presenta especificaciones de obra idénticas al tramo de la calle Galeana, comprendido entre 5 de Mayo y Zaragoza, donde las banquetas rematadas con baldosas se rompen con el roce de las llantas de los automóviles.
En ambas calles, los cruceros están revestidos de pequeñas baldosas de diferentes tipos de piedra, colocadas a manera de adorno, pero son poco resistentes a las condiciones de humedad, temperatura, salitre y paso de vehículos.
A diferencia de otras calles reparadas, en Ildefonso Díaz de León hay problemas de firmeza de la base hidráulica.
A un costado de un pozo de visita de una empresa de telefonía, en la parte trasera del edificio que hoy ocupa la Secretaría de Desarrollo Social y Regional, ya se cayeron las baldosas de la orilla de la banqueta, y el paso para peatones también ha generado accidentes y caídas.