Al término de una reunión en la Rectoría de la UASLP, estudiantes y docentes inconformes con la reubicación del Centro de Información en Investigación y Posgrado (CIIP) informaron haber aceptado el ofrecimiento de que el acervo bibliográfico no se mueva hasta agotar el diálogo con la comunidad universitaria.
En principio, dijeron voceros del grupo recién luego de su plática con el rector Alejandro Zermeño Guerra, se podría aceptar la reubicación de la biblioteca, siempre y cuando no se vulnere el principio de progresividad de los derechos humanos, es decir, que el acervo no se fragmente ni sea ubicado en un espacio menor o con condiciones de desventaja respecto de las que actualmente tiene.
Mencionaron que el argumento de riesgos de protección civil no se les había expuesto antes y que no se les han facilitado estudios o documentos que sustenten la necesidad del cambio de ubicación.
Además de la reubicación del CIIP y el rechazo a una presunta privatización de espacios universitarios, el grupo añadió un tercer elemento de discordia: el sentimiento de la comunidad de investigadores y posgrados que considera que, poco a poco, ha ido perdiendo espacios en un edificio que fue diseñado y construido exclusivamente para el apoyo de especialidades, maestrías, doctorados e investigaciones relacionadas con esos niveles.
Criticaron el hecho de que, a base de “micro acciones”, se introdujeron las áreas de vinculación, innovación e incubadora de negocios (emprendimiento), a un edificio que no tenía esa vocación.
A pesar de todo, el grupo consideró que durante la reunión de hoy se estableció un buen clima de diálogo con la Rectoría, el cual se deberá mantener al menos de aquí al viernes próximo para llegar a acuerdos que beneficien a todas las partes involucradas.