La regulación a la venta de tabaco es selectiva porque prohíbe la venta a granel en comercios establecidos, pero los ambulantes sí lo pueden comercializar, recriminó Armando Reyes Sías, presidente local de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope).
Los puestos semifijos a los que se refiere el comerciante, se localizan en el primer cuadro de la ciudad y en el llamado mercado de “Los Huaracheros”, donde vendedores ofertan los cigarrillos sueltos a entre 8 y 12 pesos, según la marca.
El dirigente comercial criticó que no se vale aplicar una legislación de esa manera, porque la regulación solo se concentra en quienes pagan impuestos.
“Es una ley que sí está escrita, pero más que nada, es un reglamento en el que prohibieron que se exhibiera el cigarro. Es una medida que no sirve para nada; sirve como para estar molestando a la gente”, dijo.
Cuestionado sobre si hace falta mayor vigilancia de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris), respondió que debería haber una legislación que de verdad prohíba.
“Hay mucho problema porque hay prohibición y no”, aseguró.
Reprochó que, si las autoridades sanitarias pretenden erradicar el vicio del cigarro no basta con prohibir su exhibición, sino más bien comenzar desde la siembra del tabaco, luego las empresas y al último con los comercios.