El panadero "Trayectoria de Éxito 1999" que construyó la historia de la Colonia Industrial Aviación, Candelario Pérez Cortés, falleció este viernes a las 10 de la mañana.
Su partida deja un vacío en la colonia que vio nacer, crecer a sus hijos, y atestiguó cuatro generaciones de colonos que lo conocieron y lo celebraron, no sólo por su panadería que cumplió 40 años el 14 de febrero pasado, sino por su calidad humana.
Entre sus logros, "Don Cande" recibió el reconocimiento Trayectoria de Éxito en el evento que se desarrollaba por primera vez en la historia.
Un hombre siempre sencillo, Candelario Pérez, "Don Cande", se ganó el cariño de miles de colonos, porque de manera personal dejó feliz memoria en quienes lo conocían. Un hombre que era un anecdotario por sí mismo, que abastecía de pan a todo el norte de la ciudad y que a pesar de su sencillez, era un líder en la colonia. Se le conocía también por la dupla que supo hacer con su esposa Doña Maura, ella, fallecida el 13 de noviembre de 2011.
Además, fue el primer introductor de la leche San Marcos en la capital potosina.
Era un hombre fuerte, pero también firme para educar a sus hijos, no se conformaba con su trabajo; lo mejoraba una y otra vez, hasta dejar el legado del esfuerzo a su familia y amigos.
Don Cande era muy querido porque a sus amigos los hacía parte de su familia. Lo distinguían a tal grado, que los laicos del templo de la Santa Cruz obsequiaron la noche de este viernes un lienzo distintivo para recordar su memoria.
Don Cande sabía que el día de su cumpleaños no era de pan, sino de tamaliza, porque a fuerza alguien cargaba con la responsabilidad que le trajo el niño Dios el Día de Reyes. Era tan popular, que el actual presidente municipal de la capital Enrique Galindo Ceballos partió su primera rosca de reyes de su trienio en el patio de la casa de Don Cande, el 3 de enero de 2022.
Su cumpleaños, memoria de aquel 2 de febrero de 1944, era felicitación segura de quienes lo conocían, algunos cercanos y otros de lugares tan remotos como ciudades del extranjero. Don Cande cosechaba una historia que es privilegio de pocos en la colonia que ha compartido territorio con parques, aviones, cementerios, ferrocarril y jardines, así como con otros personajes icónicos de la historia de la Industrial Aviación.
Su sencillez, su paciencia eterna y la sonrisa que arrancó en cada colono que lo conoció, agregaron ingredientes para la panadería que le regaló generaciones de mamás y papás, niños que van a los mandados y adultos mayores, que por años formaron filas largas para esperar el pan caliente que se cocía en los hornos.