La constancia y la resistencia hicieron su propia tarea. Tras diez días de camino, un número histórico de peregrinosadheridos a la Caravana Nacional de la Fe llegó directamente a la Catedral de San Juan de los Lagos para la veneración tradicional de la imagen.
Arropados por celadores mayores, asistidos por familiares, otros peregrinos, Protección Civil Municipal de la capital, paramédicos y personas solidarias que ofrecieron agua y alimentos, los contingentes salieron temprano de Lagos de Moreno este domingo y arribaron sin contratiempos alrededor de las 17:30 horas.
Además del mar de gente potosina, la movilización de este año estuvo marcada por el frío intenso. Los peregrinos soportaron heladas y una tormenta invernal que sorprendió a quienes esperaban un clima más benévolo, derivada del frente que afectó al sur de Estados Unidos y al norte de México.
La caminata también estuvo acompañada por la noticia del fallecimiento de un creyente, quien no viajaba con la caravana y murió atropellado en un tramo carretero.
En esta edición, la Caravana Nacional de la Fe dejó huella al rozar las 6 mil personas en camino hacia la Catedral. Familias enteras pernoctaron en San Juan de los Lagos para regresar el Día de la Candelaria.