La carga tributaria y los trámites administrativos representan obstáculos para que pequeñas y medianas empresas (pymes) se incorporen a la economía formal, consideró Imelda Elizalde Martínez, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) en San Luis Potosí.
La dirigente empresarial planteó la necesidad de revisar el esquema fiscal y analizar mecanismos para que las pymes reciban apoyos que les permitan cubrir los costos de la formalización, digitalizar sus procesos e integrarse a cadenas productivas.
Elizalde sostuvo que muchas empresas optan por mantenerse fuera de la formalidad porque consideran más conveniente destinar sus recursos a sostener sus operaciones que asumir los costos fiscales y administrativos que implica cumplir con todas las obligaciones.
“Es más fácil vivir fuera del escenario de la carga tributaria y entonces regresar el dinero a tu propia empresa”, señaló.
Añadió que la simplificación de trámites debe acompañarse de inversión para la digitalización y de una mayor participación de las autoridades en el proceso, a fin de que las pequeñas empresas puedan cumplir con sus obligaciones sin comprometer su operación.
La discusión ocurre en un contexto en el que, de acuerdo con el INEGI, la tasa de informalidad laboral en México se ubicó en 54.8 por ciento durante el primer trimestre de 2026. En San Luis Potosí, los puestos de trabajo remunerados de la economía informal registraron un crecimiento anual de 1.2 por ciento en el mismo periodo.
La presidenta de Canacintra consideró que facilitar la incorporación de las pymes a la formalidad permitiría ampliar su participación en las cadenas productivas y fortalecer su capacidad para invertir y crecer.