Por falta de recursos, Cáritas Arquidiocesana podría cerrar algunos programas de ayuda, porque la situación se ha complicado, informó el presbítero Marco Antonio Luna Aguilar, coordinador de la Pastoral Social.
Déficit económico limita operación de Cáritas
El problema es grande porque para la operación, se requiere un aproximado de un millón de pesos y hay un déficit por cada periodo de 400 mil pesos y por ello se requiere de ayuda.
El sacerdote dijo que hay un esfuerzo muy grande de personas que colaboran para casos como La Casa del Migrante, hay empresas y mucha gente comprometida, lo que ha ayudado a sostener programas, pero ya urge un apoyo extra.
Atención a migrantes y grupos vulnerables
Precisó que Cáritas cumple 46 años, pero sus programas no están funcionando en toda su plenitud porque se requiere de dinero para trabajar.
Tan solo en la Casa de la Caridad, ejemplificó, se atiende entre 60 y 80 personas diariamente lo que compromete actividad para más de 10 mil personas migrantes por año con resguardo nocturno, alimentación, vestimenta y medicamentos.
Sobre los migrantes precisó que más de la mitad viene en condición de deportación de Estados Unidos, aunque en su mayoría son mexicanos originarios del sureste del país, de estados como Chiapas y Oaxaca, además de personas de origen centroamericano que requieren atención en territorio potosino.
Cáritas también atiende en sus respectivas áreas a personas en situación de calle y de la tercera edad por lo que es necesario operar dispensarios médicos para personas de escasos recursos y llegar hasta comunidades remotas y grupos vulnerables.